sábado, 4 de julio de 2015

En Torno a lo Politico | Chantal Mouffe

Con la publicación de En torno a lo político, Mouffe instala su lectura de lo político y la democracia en la problemática de la política mundial del nuevo milenio. Preocupada principalmente por las posibilidades abiertas para la estructuración de un orden mundial único –posibilidades celebradas por una vasta corriente intelectual de corte liberal y progresista– y por la emergencia de una derecha populista en varios países europeos, se propone hacer una crítica a la base política que ha propiciado este escenario, dirigiendo sus planteamientos especialmente a la socialdemocracia del Viejo Continente. Ésta, interesada en el perfeccionamiento de la democracia liberal y en la búsqueda de un marco comprensivo adecuado a la nueva realidad de la política, ha reformulado su concepción sobre ella poniendo en el centro de su práctica la idea de consenso.

 Chantal Mouffe


La autora sostiene que, una vez desaparecido el enemigo del capitalismo tras la caída del Muro durante la guerra fria, la socialdemocracia se sintió llamada a aceptar la hegemonía del neoliberalismo. Este hecho ha reforzado la perspectiva liberal de la democracia, fortaleciendo en torno a ella una forma universalizante de la política, centrada en la armonía de intereses y en el consenso de los partidos. Como resultado, el movimiento estratégico de este sector hacia el centro ha vuelto difusas las antiguas fronteras entre la izquierda y la derecha, llevando a la sociedad civil a desinteresarse de la vida política y a perder identidad con los proyectos políticos, los que, hasta entonces, no sólo lograban movilizar sus intereses sino también sus pasiones y deseos. Es esta “desmovilización” de la política, precisamente, la cuestión sobre la que Mouffe llama la atención, pues implica el abandono de la necesaria identificación política de la sociedad civil a discursos y prácticas que, levantando pasiones, pueden poner en riesgo la institucionalidad democrática.

Mouffe busca desmontar la perspectiva de esta nueva socialdemocracia introduciendo una concepción de la política que se opone a los consensos y que enfatiza la inevitable existencia de conflictos en toda sociedad. Mientras aquella perspectiva pretende superar la confrontación, la autora sostiene que esta confrontación es insoslayable y que la preocupación de los teóricos y los políticos de la democracia debería apuntar a proporcionarle un marco político en el cual desarrollarse democráticamente. En este sentido es que destaca la dimensión hegemónica de lo político, cuestión que tiene directa relación con las tensiones y conflictos por el dominio de lo social. Bajo este precepto, la idea del orden cosmopolita no alcanza a (o no quiere) en sí ver la instauración hegemónica de un modelo universal. En contra de ello, Mouffe propone una globalización multipolar que evite la implantación de una hegemonía mundial (unipolaridad) y que propicie la emergencia de varios polos regionales enfrentados en igualdad de condiciones. La cuestión es abrir la posibilidad de un escenario de confrontación legítima entre adversarios que, según ella, no pueden resolver sus diferencias de manera racional. Es por esto que sus planteamientos apuntan a un objetivo que la propia autora reconoce como político: redefinir el rol de la política, y particularmente el de la democracia, en los procesos de constitución de lo social, tanto a nivel nacional como internacional.

Chantal Mouffe


Finalmente, la preocupación de Mouffe por el triunfalismo pospolítico que supone la eliminación del conflicto, se convierte en la pregunta del para qué de la democracia. El camino que ha tomado la política mundial luego del fin del socialismo real no sólo niega lo político, sino también instala las bases propicias para el socavamiento de la democracia. He aquí la tarea de la izquierda, sugiere su libro, la que debería volver a considerar el fundamento de lo político, y desde ahí radicalizar los supuestos democráticos.

Los Vagabundos del Dharma | Jack Kerouac

“Los bosques producen eso, siempre parecen familiares, perdidos hace tiempo, como el rostro de un pariente muerto hace mucho, como un viejo sueño, como un fragmento de una canción olvidada que se desliza por encima del agua, y más que nada como la dorada eternidad de la infancia pasada o de la madurez pasada con todo el vivir y el morir y la tristeza de hace un millón de años, y las nubes que pasan por arriba parecen testificar (con su solitaria familiaridad) este sentimiento, casi un éxtasis, un destello de recuerdos súbitos, y sintiéndome sudoroso y soñoliento me decía que sería muy agradable dormir y soñar en la hierba.” (62)

Reseña Literaria.


“ –Dame otro trago de la garrafa. ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo! –Japhy se pone de pie de un salto–. He estado leyendo a Whitman, oíd lo que dice: Alzaos, esclavos, y haced temblar al déspota extranjero. Señala así la actitud del Bardo, del Bardo lunático zen de los viejos senderos del desierto que ve que el mundo entero es una cosa llena de gente que anda de un lado para otro cargada con mochilas, Vagabundos del Dharma negándose a seguir la demanda general de la producción de que consuman, y por tanto, de que trabajen para tener el privilegio de consumir toda esa mierda que en realidad no necesitan, como refrigeradores, aparatos de televisión, coches, coches nuevos y llamativos, brillantina para el pelo de una determinada marca y desodorantes y porquería en general que siempre termina en el cubo de la basura una semana después; todos ellos presos en un sistema de trabajo, producción, consumo, trabajo, producción, consumo… Tengo la visión de una gran revolución de mochilas, de miles y hasta de millones de jóvenes norteamericanos con mochilas y subiendo a las montañas a rezar, haciendo que los niños rían y se alegren los ancianos, haciendo que las chicas sean felices y también las señoras mayores, que serán más felices todavía, todos ellos lunáticos sen que andan escribiendo poemas que surgen de sus cabezas sin motivo y siendo amables y realizando actos extraños que proporcionan visiones de libertad eterna a todo el mundo y a todas las criaturas vivas” (95-96)

“<<Aquí, esto, es Eso. El mundo, tal cual es, es el Cielo, y ando buscando un Cielo fuera de lo que hay, y sólo este mundo mezquino es el Cielo. ¡Ah, si pudiera comprender! ¡Si consiguiera olvidarme de mí mismo y encaminar mis meditaciones a la liberación, al despertar y a la bendición de todas las criaturas vivas, me daría cuenta de que lo que hay en todas partes es éxtasis>>” (137-8)

“ – ¿Qué significa que esos árboles y montañas de ahí afuera no sean mágicos sino reales?
– ¿Cómo? –decían.
– Significa que esos árboles y montañas de ahí afuera no son mágicos sino reales.
– ¿De verdad?
– ¿Qué significa que esos árboles y montañas de ahí afuera no sean en absoluto reales, sino mágicos? –seguía yo.
– Bueno, venga ya…
– Significa que esos árboles y montañas no son en absoluto reales, sino mágicos.
– Bueno, ¿y qué pasa con eso? ¡Maldita sea!
– Pasa que vosotros preguntáis ¿y qué pasa con eso? ¡Maldita sea! –grité.
– ¿Y qué?
– Significa que preguntáis ¿y qué pasa con eso? ¡Maldita sea!
– Vamos, tío, ¿por qué no metes la cabeza en el saco de dormir y me traes café?
Siempre estaba preparando café en el fogón” (177)

“Al día siguiente quise hacerle un regalo de despedida, pero como no tenía mucho dinero ni ideas al respecto, cogí un trozo de papel no mayor que una uña y escribí cuidadosamente en él: ¡Ojalá utilices el cortador de diamante de la misericordia! Y cuando dije adiós a Japhy en el puerto se lo entregué. Lo leyó, se lo metió en el bolsillo y no dijo nada” (207)

“De repente me sentí tan libre que comencé a caminar por el lado equivocado de la carretera y hacía señales con el dedo andando como un santo chino que no va a ninguna parte mientras me dirigía al monte de mi alegría. ¡Pobre mundo angelical! De pronto, todo dejó de importarme. Iba a caminar sin detenerme. Pero precisamente porque iba bailando por el lado erróneo de la carretera y no me importaba, todo el mundo empezó a cogerme.” (210)

“¿Somos ángeles caídos que nos negamos a creer que nada es nada y, por tanto, nacemos para perder a los que amamos y a nuestros amigos más queridos uno a uno, y después nuestra propia vida, para probarnos?... Pero volvía la fría mañana con nubes que surgía de la Garganta del Rayo como humo gigantesco, con el lago abajo siempre cerúleo y neutro, y con el vacío espacio igual que siempre. ¡Oh, rechinantes dientes de la tierra! ¿Adónde lleva todo esto si no es una dulce y dorada eternidad para demostrar que todo está equivocado, para demostrar que la propia demostración carece de sentido…?” (231)

“¡Oh, Ray, el transcurso de tu vida es como una gota de lluvia dentro del océano ilimitado que es el despertar eterno! ¿Por qué seguir preocupado? Escribe a Japhy y cuéntaselo todo.” (233)

jueves, 2 de julio de 2015

Differences betten comic writers and fans

Over the years, there's been a divide between comic book writers and comic book fans. You would think that in a medium as ghettoized as comics, that the two would come together to celebrate all that is great about the medium. Instead, the two choose to go at each other like siblings trapped in the back seat during a long car ride.

It can't be said for certain when, exactly, this little spat began, but one of the major ones was DC's decision to kill off Hal Jordan, wipe out the Corps and replace it with Kyle Rayner. There were backlashes before, take Wonder Woman being depowered for example (even though superheroes lose their powers all the time, taking hers away was sexist) but never before had the fans so quickly turned on the writers.

Now, Kyle was eventually fleshed out and became a well regarded Lantern in his own right. Heck, in Rebirth, which featured Hal's return as well as the rise of a new Green Lantern Corps, Hal payed Kyle the proper respect and the two even shook hands in a splash page.

You would think that having both Lanterns active and well written would squash the debate and allow all fans to be happy. You would be mistaken, I don't know how, or why, but the Hal/Kyle fanwar continues to this day. It's mind boggling.

You can't even write this off as an isolated incident as there are fan uproars across comic book fandom. Writers have decided to fight back and have often lashed out at fans. Nothing violent, but it's pretty clear that they don't think much of their fanbase.

When discussing the oft maligned One More Day arc in Spider-Man, Marvel editor Joe Quesada pretty much stated that comic readers couldn't relate to Peter because he was successful and happily married. As a way to combat this, Joe ordered that Peter lose his marriage and move back in with his aunt.

When DC re-introduced pre-Crisis characters for Infinite Crisis, Superboy-Prime was turned into a whiny brat who wasn't happy with the DC Universe as it stood and wanted to alter reality to fit his idea of a perfect DC world. So, basically, it was an unsubtle jab at the fans who often complained about how the DC Universe was turning out.

I'm not too familiar with Mark Millar's comic work, but I did see the two films based on his comic book properties, Wanted and Kick-Ass. While in both cases, a lot of things were changed (for better or worse is in the eye of the beholder, one thing that remained was a not so subtle sense of contempt for the audience.

The first movie ends with the main character breaking the fourth wall only to tell you that you suck for not accomplishing anything (how does he know what anyone's accomplished? There could be a nobel prize winner in the audience, he doesn't know).

The latter features a stereotypical comic nerd as the protagonist. He's obsessed with sex and doesn't have much in the way of a social life. Friends of mine found the love interest offensive as a fangirl stereotype, but his portrayal was much more denigrating in my opinion.

While Grant Morrison hasn't included any sort of jab at fans per se, his general attitude is to dismiss readers who don't like his work as simply "not getting it". People hail him as one of the great geniuses of comics and while some of his stuff is quite good, an equal portion is subpar and weird just for the sake of being weird.

This whole thing is just weird to me and both sides have points while also being in the wrong on some level.

First of all, everyone's talking about how comics are struggling to survive and how major changes are needed if the medium is going to continue. If things are that dire, why are you openly insulting your current consumers? That's a horrible business model if I ever saw one. Second, you're writers, grow a thick skin. You're not going to please everyone. Yes, the internet has its fair share of trolls, but that doesn't mean that you can't dismiss all criticism as such. They want us to care about the characters and spend our hard earned money to buy their books, but then get mad when we get mad at something that was done wrong. Just because someone writes a lengthy blog post detailing why a story fails doesn't make them some basement dweller who should be scorned. On the contrary, a lot of it is constructive and it could help the writers in the long term so that they can tell better stories and get more people buying their product.



As far as the fans are concerned, you guys need to lighten up. There are some epic fails in terms of story telling I'll agree with you on that, but there are a lot of times where people make a mountain out of a mole hill. It's perfectly fine to criticize and analyze a work, but try to keep it constructive. Rather than calling the writers names and telling them to die in a fire, point out why a plot element doesn't work and provide a better alternative.

As well as the fans, comic writers love the characters that they write. Editorial mandates can get in the way (and really the editors of both companies need to learn to take a "hands off" approach") but they're fans as much as we are. A fandom divided against itself cannot stand. When the writers attack the fans and the fans attack the writers, nothing gets solved and everyone ends up looking bad. Both parties end up looking petty and juvenile and it only furthers the stereotype.

Rather than widening the rift between the two, we should work on joining together to ensure the medium gets the success that it has the potential to have.